Relais Histò nace del sueño de Giovanni Colomba, empresario yvisionario que decidió devolver la vida a un lugar olvidado.
Cuando en 1990 visitó por primera vez la colina de San Pietro sul Mar Piccolo, quedó impresionado por el silencio y la fuerza evocadora de sus piedras. Desde ese momento emprendió un largo camino de estudio, recuperación y valorización.
Cada intervención estuvo guiada por elrespeto al paisaje y a las huellas del pasado. Así, las estructurashipogeas, la Basílica, el molino de aceite y los patios de la masseriavolvieron lentamente a respirar.
Hoy Relais Histò es la síntesis de aquellavisión: un equilibrio entre protección y renacimiento, entre la quietuddel campo apuliano y la profundidad de tres mil años de historia.
La meseta que acoge Relais Histò estuvo en su día habitada por comunidades yápigas quea provechaban las terrazas calcáreas para construir cabañas, necrópolis ylugares de culto. Con la llegada de los colonos de Taras, la zona setransformó en un centro productivo: la roca fue excavada para creartumbas y canteras de las que se extraía la piedra utilizada para construirlas murallas de Tarento.
En época imperial se levantó una gran villa asomada al Mar Piccolo, conectada a un acueducto hipogeo procedente de las Murge tarentinas. Un tramo del conducto, aún visible bajo la cripta de la Basílica, conducehacia la costa, justo donde antaño se alzaba el amplio complejoresidencial.
Con elabandono de la villa costera, la vida se trasladó a la meseta superior, donde hoy se alza el Relais. En el siglo XI se fundó el monasterio de los Santos Pedro y Andrés: la basílica con frescos se convirtió en el principal centro espiritual de las comunidades rurales del Mar Piccolo, un lugar donde convivían el rito latino y el rito griego.
Después de 1630, el monasterio fue adaptado a masseria fortificada. La iglesia fue redimensionada y en los espacios subterráneos se creó un gran molino de aceite hipogeo – aún visitable – quea provechaba la temperatura de la piedra para producir aceite de alta calidad. Esta fase marcó la plena vocación agrícola y productiva delcomplejo.
En el siglo XVIII la masseria adquirió el aspecto noble que aún es reconocible en uno de los palacios destinados a la acogida de los clientes.
Tras un largo periodo de abandono, todo el complejo vuelve a la luz como Relais Histò: una estructura que fusiona protección arqueológica, arquitectura contemporánea y hospitalidad de excelencia.